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martes, 28 de septiembre de 2010

Profeta

La fuga de dos pechos en la tarde

rozará tu frente

y sabrás los pensamientos de las bugambilias en otoño.

Cada pétalo marchito comprometerá tu espanto

a las cumbres que la tierra absorbe

y la descomposición será tu cáliz.


Funda entonces nuestro emblema: la baba y el exceso

bajo el pliegue impreciso de las estaciones,

en su cambio necesario para cada vestimenta.

Abandérate y conquista tu respiración

subyúgate en mi nombre,

doblate el cuerpo como gruya de origami,

enjaulate y declárame la guerra.


domingo, 12 de septiembre de 2010

Gesen Meneses 3° lugar en el Premio Nacional al Estudiante Universitario José Emilio Pacheco, categoría poesía

Felicidades a J E Meneses, el poeta de los puentes, por ganar el tercer lugar en el Premio Nacional al Estudiante Universitario José Emilio Pacheco, categoría poesía.

sábado, 21 de agosto de 2010

Rumbos

No voy a ceder de nuevo

a las voces inauditas de mi condición de plastilina o barro,

a la languidez daltónica de los perros policía,

ni a la dura fiebre torturada en la boca de los otros,

en los sapos que envenenan nuestra convivencia.

No voy a ceder a los barrotes de postura y paja vieja;

la imparcialidad me agobia con su polvo

en mi jaula de pequeño hombre, de pequeña vida delirante.


No voy a ceder a las apuestas de mi educación universitaria,

ni a las ilusiones obligadas de una profesión televisiva,

de una procesión sobrevaluada.

Desnudez y fama son premisas de una frente sin augurios,

de una vida equilibrada en la cita a pie de página

que nos brinda la costumbre.

Se me han ocurrido la prosa, la espada y la metáfora,

la insolencia de una máscara elegante

que se cuelga en los muros de mi conversación.


Se me ha ocurrido que algún día nos embista un día

y resistir

y salirme de mi casa y caminar las eclosiones de otras vidas;

o clavar la vestimenta diaria, la fractura,

a la espalda de un ahogado que se vaya por el mundo

recordando la futilidad del flote,

arrastrando las monedas de la corrosión y el óxido,

y las cambie por poemas de la herrumbre,

o postales cercenadas en la luz redirigida

de un cielo contaminado.


No voy a ceder de nuevo a las ofertas

perniciosas de la sencillez y la pornografía:

he firmado los contratos de una calavera azul,

la tatué sobre mi pecho, le vendé los ojos,

y mi corazón late las cláusulas de la ceguera.

He aprendido a deletrear mis vísceras,

a escribirlas en el pizarrón del caos; a pastar las consecuencias

como vaca ignorante del tráfico en las carreteras.


He aprendido a enumerar mis desatinos,

a enmarcar las tachaduras en mis cálculos

a pisar las olas firmes del naufragio

y me aferro a la profundidad

que deforma las premonciones de mi juventud

y de mi paranoia..

viernes, 14 de mayo de 2010

De Juan Boscán

A la tristeza

Tristeza, pues yo soy tuyo,
tú no dejes de ser mía;
mira bien que me destruyo,
sólo en ver que el alegría
presume de hacerme suyo.
¡Oh tristeza!
que apartarme de contigo
es la más alta crueza
que puedes usar conmigo.

No huyas ni seas tal
que me apartes de tu pena;
soy tu tierra natural,
no me dejes por la ajena
do quizá te querrán mal.
Pero di,
ya que estó en tu compañía:
¿Cómo gozaré de ti,
que no goce de alegría?

Que el placer de verte en mí
no hay remedio para echallo.
¿Quién jamás estuvo así?
Que de ver que en ti me hallo
me hallo que estoy sin ti.
¡Oh ventura!
¡Oh amor, que tú heciste
que el placer de mi tristura
me quitase de ser triste!

Pues me das por mi dolor
el placer que en ti no tienes,
porque te sienta mayor,
no vengas, que si no vienes,
entonces vernás mejor.
pues me places,
vete ya, que en tu ausencia
sentiré yo lo que haces
mucho más que en tu presencia.

Como aquel que en soñar gusto recibe...

Como aquel que en soñar gusto recibe,
su gusto procediendo de locura,
así el imaginar con su figura
vanamente su gozo en mí concibe.

Otro bien en mí, triste, no se escribe,
si no es aquel que en mi pensar procura;
de cuanto ha sido hecho en mi ventura
lo sólo imaginado es lo que vive.

Teme mi corazón de ir adelante,
viendo estar su dolor puesto en celada;
y así revuelve atrás en un instante

a contemplar su gloria ya pasada.
¡Oh sombra de remedio inconstante,
ser en mí lo mejor lo que no es nada!


Como aquel que en soñar gusto recibe... (Musicalizado por Electrelane)




sábado, 1 de mayo de 2010

Voluntad del habitante

A la Julieta de los altares

Desde ti vienen las olas,

la indecisión salítrofe de las distancias en el mar.

Desde ti viene el instinto como augurio del naufragio,

la redondez del aire sobre las palmeras,

la insistencia de los pensamientos enterrados en la playa.

Te intuye cada hombre en el descanso de la tarde,

en el dolor de pecho y el aroma de los senos jóvenes.

De ti vienen los contornos de las islas,

las palabras en los árboles de julio,

los aleteos de la risa que se posa sobre las muchachas.


Eres fruto que se cuelga en la memoria,

vergüenza en el adolescente,

orgullo en la debilidad del viejo.

Para ti nació el mezquite

como un profeta de sí mismo en el desierto,

Soplaste la tranquilidad bajo los nubes,

el descanso junto al fuego y su advertencia:

los ardores de la noche son altares de tu aliento.


Desde ti vienen las aves

con su vuelo en círculos sobre los muertos,

los ojos que se tiran por un pozo

y vislumbran la mujer primera,

y piensan en la luna cuando crece tan redonda como el pozo.

Desde ti nació la tierra que pisamos,

el agua que la circunda; la sombra como bienestar antiguo.

Para ti pintó su linea el horizonte:

te buscarán los hombres, viajarán hasta la soledad del hueso:

tu muerte inevitable es el orígen de la alquimia.

Sin embargo, de tu cuerpo no se sabe nada.


Reyes Rojas

viernes, 30 de abril de 2010

4 Poemas de Luz Prieto

4
Para callar
hay que usar pelucas azules
[o de cualquier otro color]
Ocultar nuestras caras
con antifaces elegantes,
Caer al fondo
de una botella.

Callar
es unir los labios
y besar una espalda flagelada.





A
drastic resource for a drastic emergency


Intenté sostener entre mis manos
los 20 gramos de
halita
que me heredaste;
pero se evaporaron al tocarme
mientras tú, te diluías
observando el foco de luz amarilla
donde están tus apuestas perdidas
y
la salida de emergencia atracada.






7

Soy
El centro del laberinto
la Luz que sale
al abrir los labios
la herida que se abre en tus poemas
y el sol que quema
la piel de los poetas.

Soy
la asesina de tus manos
que le dan
la forma a mis sueños




Génesis

Yo no quise ser sirena de cola gris:

son tan sucias

y aparentan ser tornasoles

Como las lágrimas que derramamos

al encontrar en charcos

pedazos de corales

que predicen el futuro.

Dos poemas de Nain Solana

Invenciones de Isabel sobre Caronte


Debió reconocer la cara despintada,

la fruta extinta que arde en el torrente,

en la diáspora borrosa del día.



Debió haber exhalado la erosión de su piel

después del camino, en el negro cristal

por donde observaba vivas tesituras,



colores que olvidó tras cruzar los ríos,

manos de despedida,

todo aquello que haya latido.



Desde otra orilla


La imagen de la estatua se trasluce

en un invento que olvida todo el mármol,

sombra de lo bello en la paleta del artista,

en la nave antigua y sus fronteras

ahogadas por el mar.



Se concibió un esfera

y resultó un palpitar inquietante en el cerebro.

Las manos agotadas de sus agudas brújulas,

no hallaron hemisferio que dicte sus palabras,

ni repentina luz con adjetivos.



Se mira al mar con nostalgia.

Hundida la estatua y el viejo barco,

formamos la vasija de fragmentos,

resabio de la sal.

martes, 6 de abril de 2010

Aquí

Aquí estoy

Aquí estoy yo como después de un viaje

con mis brazos cansados y las piernas torpes.

Aquí estoy yo

junto al familiar maullido de mi gato

que se extiende con mi pensamiento:

largo y enredado como una carretera en las montañas.

Aquí estoy como después de un viaje

y digo para mí que estoy en casa

con un hábil pretexto, el del libre albedrío.

Aquí también está la tarde

igual que yo

como después de un viaje.

jueves, 1 de abril de 2010

Hoy

Soy un idealista. Confío en las palabras y espero poder decir algo, algún día.
Mis deseos, mis ambiciones, y los motivos que rigen mi vida, poco tienen que ver con este mundo y su totalidad. Sin embargo, vivo en este mundo, y para este mundo; a él me aferro sin reparos.
Mis certezas, que son pocas y maleables, se derivan de mis momentos de pesadumbre y de mis desencantos. Como joven así es más fácil. Cuando sea viejo, espero poder vivir de mis recuerdos.
Por eso mientras tanto, estoy a favor de mis preguntas, de mis ganas de meter la pata, de la poesía, y del pensamiento, aunque todo eso incomode como caminar bajo la lluvia.

Me gusta construir a pesar de los derrumbes diarios.

Por favor, su currículum de Hugo Gutiérrez Vega

Por favor, su currículum

La riqueza me agobia esta mañana

y para conjurarla

hago el recuento

de las cosas que tengo

y de lo mucho

que he perdido en el tiempo:

tengo la vista, el tacto, el oído,

el olfato y el gusto, una mujer

─ella también me tiene─

que lleva sin alardes

los ritmos de la vida;

unos seres que crecen a mi lado;

un techo, pan, un poco de dinero,

libros, el teatro, el cine;

seres vivos que amo

y que me aman;

mis muertos, la memoria

y el presente

(nada sé del futuro,

pero no me interesa);

voy haciendo los días

y ellos me van haciendo

y deshaciendo;

finjo resignación

y me contento

con las luces del alba

(me gusta más la noche);

trabajo y cumplo,

a veces a mi modo

y, cuando no es posible

me conformo;

intenté el heroísmo

y la aventura

se me volvió sainete;

he aprendido

tres o cuatro cosas

y he olvidado trescientas;

me detengo en la calle

y veo personas,

salgo al campo

y me encuentro con la vida;

me gustan las ciudades

y las odio,

me gusta el campo,

pero no lo entiendo;

mis raíces son débiles;

no le tengo pavor a lo imprevisto,

pero me gustaría que no pasara;

mi sentido común

es estrambótico;

sin proyectos me enfrento

a la mañana;

me enferman los enfermos

de importancia,

me asustan los que esgrimen

sus certezas;

me gustan los que dudan,

los pasos vacilantes

me enternecen

y me dan miedo

los que pisan firme

(el if de Kipling

me provoca vómitos);

no pertenezco a nada

y, sin embargo, me hermano

sin poner muchos reparos;

cultivo mis lealtades

e intento perservar estos amores;

mi vida es un recuento

de expulsiones

mientras me acompañan

maracas y requintos,

dos serruchos,

un peine, con papel

y voz amarga;

ya no tomo café,

fumo tabaco,

hablo menos que antes,

me desvelo

y escribo confesiones;

la primera persona me preocupa,

pero sé que no es mía:

todos somos lo mismo

todo es uno

uno es todo,

cada hombre es, al fin,

todo este mundo

y el mundo

es un lugar

desconocido...

domingo, 28 de marzo de 2010

Nuevo mundo

Nuevo mundo

I

El paso de mi boca por tu nombre

es el grito de una guerra antigua.

El recuerdo de tus manos es mi error antropológico.

La lanza de tu aroma: mi único hallazgo rupestre.

Nuestras armas son los pasos que caminaremos juntos

nos refugiaremos en las cuevas de la tierra

igual que las raíces de los bosques.

Nuestros pensamientos arderán en jeroglíficos tallados.

Nuestras palabras endurecerán la evolución del fósil

serán los testimonios de una cercanía falsa,

de un presentimiento de senderos que no han sido

sino un cielo bien clavado a nuestra mente.

II

Haré llegar turistas y talaré todos los árboles.

Si acaso queda un fruto,

un códice legible

como el paso de mis letras por tu boca;

será entonces territorio neutro,

territorio de las aves migratorias,

de las nuevas civilizaciones.

Todas nuestras luchas absolverán tu nombre.



Día con día

Soy beneficiario del delirio
de la demencia que sostengo,
de mi gesto alcoholico sobre los versos,
porque ya sé, Lowry,
que hasta la mala poesía es mejor que la vida.
¿Y qué hay de la esperanza entonces?
¿Qué hay de las preguntas estancadas?
¿Seguiremos construyendo este pretil de muertos
con palabras en la punta de la lengua?
¿Qué hay de la esperanza entonces?
-If even apocalypse is fleetin'-

Porque puede que sea un mundo tranquilo
como un trago breve a la botella.
Ya sé que todo está dicho,
pero mi cabeza olvida.
mi cabeza ignora.
Olvidar e ignorar:
ignorar la sombra hirsuta de la muerte,
olvidar que el hombre atesora sus colapsos.
Recordar nuestros jardines y nuestra ponzoña.
Olvidar los precipicios,
porque no es una caída el hombre
-nada es una caída-
ni la poesía y sus abismos
donde el vértigo se extingue poco a poco;
ni las carreteras largas y desiertas
donde la botella es terminal de la esperanza
y la muerte es el grillete que no sé.


lunes, 22 de marzo de 2010

Poemas de Simon Armitage (Traducciones de Carlos López Beltrán y Pedro Serrano)

[No convictions]

No convictions - that's my own major fault.
Nothing to tempt me to scream and shout, nothing
to raise Cain or make a song and dance about.

A man like me could be a real handful,
steeping himself overnight in petrol,
becoming inflamed in behalf of the world,
letting his blood boil, letting his hair curl.

I have a beauty spot three inches south-east
of my nose, a heart that has to be a match
for any pocket watch, a fist
that opens like a fine Swiss Army knife,
and certain tricks that have been known
to bring about spontaneous applause.
But no cause, no cause.

[Sin convicciones]

Sin la menor convicción: ése es mi gran defecto.
Nada que me tiente a gritar o a aullar, nada
que merezca un escándalo, una alaharaca o un baile.

Un hombre como yo podría ser algo serio,
y empaparse en gasolina por la noche
e incendiarse para salvar al mundo,
dejando que su sangre hierba y su cabello se rice.

Tengo un lunar cinco centímetros al sureste
de mi nariz, un corazón que vale tanto
como un reloj de cadena, un puño
que se abre como una buena navaja suiza;
y algunos trucos que han sabido
provocar el aplauso espontáneo.
Pero ninguna causa, ninguna.

Snow joke

Heard the one about the guy from Heaton Mersey?
Wife at home, lover in Hyde, mistress
in Newton-le-Willows and two pretty girls
in the top grade at Werneth prep. Well,

he was late and he had a good car so he snubbed
the police warning-light and tried to finesse
the last six miles of moorland blizzard,
and the story goes he was stuck within minutes.

So he sat there thinking about life and things;
what the dog does when it catches its tail
and about the snake that ate itself to death.
And he watched the windscreen filling up

with snow, and it felt good, and the whisky
from his hip-flask was warm and smooth.
And of course, there isn’t a punchline
but the ending goes something like this.

They found him slumped against the steering wheel
with VOLVO printed backwards in his frozen brow.
And they fought in the pub over hot toddies
as who was to take the most credit.

Him who took the aerial to be a hawthorn twig?
Him who figured out the contour of his car?
Or him who said he heard the horn, moaning
softly like an alarm clock under an eiderdown?


Chiste nevado

¿Te sabes el del tipo aquel de Heaton Mersey?
La mujer en casa, la amante en Hyde, la querida
en Newton-le-Eillows y dos lindas chicas
en Werneth, en tercero de prepa. Bueno

pues como iba ya tarde y en muy buen coche
desdeñó las señales de alarma y quiso sortear
las seis millas finales de nevada en los Altos;
y en cosa de minutos, dicen, se había atascado.

Se entretuvo pensando en la vida y en cosas así,
lo que hace el perro al morderse la cola,
o la serpiente que se devora a sí misma.
Lo hallaron recostado en el manubrio

con las letras de VOLVO marcadas al revés
en la frente escarchada. Y alrededor de un ponche
discutieron después en el pub
quién de ellos tenía el mérito mayor.

Si el que confundió la antena con una vara seca,
el que reconoció la silueta del coche,
o el que dijo que oyó el quejido de la bocina
como un despertar bajo la almohada.

The dead sea poems

And I was travelling lightly, barefoot
over faedrock, then through lands that were stitched
with breadplant and camomile. Or was it

burdock. For a living I was driving
a river of goats towards clean water,
when one of the herd cut loose to a cave

on the skyline. To flush it out, I shaped
a sling from a length of cotton bandage,
or was it a blanket, then launched a rock

at the target, which let out a racket
-the tell-tale sound of man-made objects.
Inside the cave like a set of skittles

stood a dozen caskets, and each one gasped -
a little theatrically perhaps —
when opened, then gave out a breath of musk

and pollen, and reaching down through cool sand
I found poems written in my own hand.
Being greatly in need of food and clothing,

and out of pocket, I let the lot go
for twelve times nothing, but saw them again
this spring, on public display, out of reach

under infra-red and ultra-sonic,
apparently worth an absolute packet.
Knowing now the price of my early art
I have gone some way towards taking it all
to heart, by bearing it all in mind, like
praying, saying it over and over

at night, by singing the whole of the work
to myself, every page of that innocent,
everyday, effortless verse, of which this

is the first.

Los poemas del mar muerto

Y yo viajaba ligero, descalzo sobre la roca,
y luego por tierras zurcidas
de manzanilla y bardana; o acaso

cadillo. Vivía de conducir
un torrente de cabras hacia las aguas claras,
cuando una de ellas se desprendió hacia una cueva

sobre los riscos. Para hacerla emerger hice
una honda con vendas de algodón
o acaso una sábana; tiré una piedra

hacia el blanco, y se oyó un estruendo;
un sonido que delataba objetos humanos.
En la cueva como un juego de bolos

se erguían doce urnas; y al ser abiertas
cada una resopló —un tanto teatralmente —
soltando un aliento a almizcle y a polen,

y al hurgar entre la arena fresca encontré
unos poemas escritos por mi propia mano.
Harto necesitado de ropa y comida, sin dinero,

me deshice de ellos por una bicoca;
pero esta primavera los he vuelto a ver,
expuestos al público e inalcanzables,

bajo rayos infrarrojos y ultrasonido,
y al parecer valuados en un dineral.
Ahora que sé el valor de mis primeras letras
he comenzado a tomármelo a pecho,
a llevarlo todo en la mente,
como plegarias que repito y repito,

por las noches; y canto toda mi obra
para mí mismo, cada página de esta inocente,
cotidiana versada, que comienza

con éste.

Chapter and verse

They were ushered along to the water's edge
to wait. Then one further back on the bank
said drink, so they drank, some of them
cupping their hands, taking the water like gods,
and some of the kneeling and lapping the water
like dogs.

And those that had sunk to their knees, gone down
on all fours, they were taken aside and tried
for stooping as low as a beast, but moreover
for kissing themselves on the lips in the lake.
They were all of them guiltyand gathered together
and thumped. In the face. And those that were saved
were rewarded with mirrors and cups and praise
having made at the lake such a lasting impression.

Here endeth the first lesson.

Capítulo y versículo

Fueron conducidos a la orilla del agua
para esperar. Allí, alguien, desde atrás,
les dijo beban, y bebieron, algunos
con las manos enconchadas, tomando el agua como dioses,
y algunos arrodillados, lamiendo el agua
como perros.

Y los que se arrodillaron, echados
en cuatro patas, fueron apartados y juzgados
por caer tan bajo como una bestia, y peor aún
por besarse los labios en el lago.
Tos fueron culpables y a todos reunieron
y golpearon. En el rostro. Y aquellos que se salvaron
fueron recompensados con espejos y copas y elogios,
ya que en el lago habían hecho tan perdurable impresión.

Y así culmina la primera lección.
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