jueves, 25 de julio de 2013

poema



Las jóvenes estudiantes de lengua inglesa
en la explanada de la facultad
traducen el mundo según su diccionario
y ríen.

This sunny morning is
una película con briznas
de la lluvia del día anterior.
                                  
La luz engulle los edificios,
pero respeta las aulas de la planta baja,
que permanecen oscuras,
ensimismadas.

Las estudiantes caminan a clase
con el brillo de una nueva palabra en los labios.
But they don’t care too much-
No they don’t really care about this lightness
            que parece definirlas.

domingo, 24 de marzo de 2013

Relación de Parentesco


VI

Vivíamos en una casa de anchas paredes,
teníamos la cara limpia y los nudillos impecables.
Jugábamos en el patio con el bambú,
con las hormigas, con los machetes.
Teníamos una noción distinta del tiempo,
lo mediamos en razón de las cosas que queríamos hacer.
Teníamos costumbres sencillas,
 despertábamos por la mañana, dormíamos tranquilos.
“Teníamos” es la palabra,
el punto de inflexión de nuestra infancia.
Teníamos la idea de que nada se pierde por completo,
siempre queda un pequeño resabio, la posibilidad
de recuperar lo perdido.
Teníamos la certeza de conocer
el límite preciso de las cosas
pero no el alcance de nuestros brazos.
Nunca buscamos la herida
al arrojar un puño, un machete,
al alcanzar una pared, tocar un rostro.
Ahora, tenemos cicatrices,
el leve recuerdo de que alguna vez
vivimos en una casa de anchas paredes
y tuvimos la cara limpia y los nudillos impecables.

miércoles, 30 de enero de 2013

Luis Miguel Cruz: Tres poemas


Orgulloso de este cuerpo
que me ha llevado y me ha traído
demonio feliz
de cuántas te has salvado
por estos músculos tal vez
esta estructura ósea aún no suficientemente respetada
incluso ahora
cuando creíste que los perros te destrozarían
te han guiado
es una anécdota únicamente nube blanca de la suerte
y ahora que las piedras lastiman ya a mis pies
mi cabeza hace dramáticos recuentos
no es grave
me dicen las hojas de los árboles
si tengo un tubo de órgano en el cuerpo para el canto

Qué te dicen tus ojos, corazón,
a dónde conduce este poema
no a la ciudad, por cierto, allí se estrellan como el agua los poemas.
Sólo nos queda este rumor que crece
que crece y crece
que brilla oscuro y crece
como la pisada y extendida tierra



Entre edificios y sus sólidos reflejos
el corazón es una campana
con un badajo cada vez más sonoro

y como su herida es invisible
cubierta por ralas telas invisibles

por las tardes nazco de la herida
las tardes son una herida a la que nazco

Y bebo en las tardes
por mi herida
bebo de mi herida por las tardes

bebo en las tardes por todas las heridas
que me hablan de los asuntos de los hombres
dulcemente



Una pluma presionada por los astros
tránsito, pájaros,
y un bosque pulsando

La ciudad despedazada es al atardecer reconstruida

Lo opuesto del sol es la fruta,
vida liberada de yugo

El mundo avanza hacia la sombras como un animal herido
busca refugio claroscuro

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tres poemas

Sin título
Cuando estoy con mis amigos bajo los dinteles
entre los temblores de preguntas
que se caen con el escombro y las migajas
sobre nuestra mesa
me acostumbro pronto a compartir el hambre
las horas muertas
y el debido gesto para cada muro
cada calle cada entierro
y cada sed

Estamos en el mundo
nos sentimos viejos como los continentes
marcados y reorganizados
porque el centro de la Tierra también está inquieto
y ya casi no podemos olvidar nuestro pasado
Para ellos son mis puentes
las aves de cautiverio y mis reservas ecológicas

No sabemos si algún día nos iremos a la guerra
pero la soledad del mundo se injiere tres veces al día
y dejamos correr nuestras palabras
como fronteras naturales de países enemigos

Sin título
Despierto en las fotografías que mi padre colecciona
en un viejo álbum tan pesado y resonante
como la palabra búsqueda

Los tabiques que sostienen siempre el eco de los pozos
siempre son también escombro y frío
siempre son también fotografía
y siento en la cabeza el pulso
en la columna el peso
que se unta al cuerpo del explorador
cuando baja muy adentro de las cuevas
y los cráteres de las montañas

Ya no sé si he de acampar
en los mismos valles que mi padre
si he de usar los mismos gestos para cruzar los ríos
o me he de conformar con esta luz redirigida
y adherida
a las páginas en blanco
de algo tan pesado y resonante como la palabra búsqueda


Coreografía de un ahogado
Caminata colibrí
entre tanto bailarinas
bailarinas
por los suelos
si tal vez yo me atreviera
por las ramas
si las piernas en invierno
para no dejarse estar la cobardía
párpados cerrados la columna
y el cansancio
Tácitas las flores
un enjambre picadura
para no dejarse que la sed
las bailarinas
Y por eso conversamos
y me dices
en la casa el mar ya no se ve como antes
Sin distancia por oleaje
sin distancia la esencial
sin la sal y el entredicho
contra el risco la erosión
porque el mar mis bailarinas
ya no se ve como antes.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Felicidades a los ganadores de la beca del ivec

J E Meneses



LuisMiguel Cruz

Reyes Isven


jueves, 30 de septiembre de 2010

Los días y los árboles

Tenso oficio de años
donde las ramas
no nacen
y no alcanzan
las puntas aromadas
vislumbrar
el meticuloso
placer de la paciencia
de ver una mesa terminada
se parece tanto a hoy
que escribo
para llegar
a un sitio cómodo
libre y tenso
sobre una mesa
de árbol joven.

Fuera de mi cabeza perra

Muerto al fondo
de la memoria
el día
el año
que conocimos un día
como si otoño
una piedra
una madera
preciosa
piedra
piedra
hubiera querido ser
y Dios
de agua
para que lloraras
entonces de mí
perra.